Nacido del fuego y el océano
Galápagos es un archipiélago extraordinario en medio del océano Pacífico, nacido del fuego y moldeado por el mar. Volcanes, cráteres, lava negra y aguas cristalinas forman un paisaje donde la vida terrestre y marina se encuentran de una manera difícil de comparar con cualquier otro lugar del planeta.
Bajo el agua existe otro universo. Tiburones, rayas, tortugas marinas, peces, ballenas, delfines y muchas otras especies recorren sus aguas durante diferentes momentos del año. La riqueza marina de Galápagos convierte al archipiélago en un verdadero santuario natural, donde cada inmersión, navegación o caminata junto al mar puede revelar algo inesperado.
En tierra, millones de años de aislamiento y evolución dieron origen a una extraordinaria cantidad de especies únicas. Pinzones, cucuves, tortugas gigantes, iguanas y aves que modificaron su comportamiento y características para adaptarse a las condiciones de cada isla forman parte de una historia evolutiva que transformó para siempre nuestra manera de comprender la naturaleza. La visita de Charles Darwin a Galápagos sería posteriormente una pieza importante en el desarrollo de sus ideas sobre la evolución.